
Jorge Horacio Messi murió este sábado a los 68 años, luego de varios meses de luchar contra una enfermedad. Padre, representante y una pieza clave en la carrera de Lionel Messi, había acompañado al futbolista desde sus primeros pasos en Rosario hasta convertirse en uno de los nombres más importantes del deporte mundial.
Lionel había viajado a Rosario para estar junto a su padre una vez finalizada su participación en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026, donde la Selección Argentina quedó a un paso del bicampeonato.
Durante el torneo, el capitán argentino se había mantenido permanentemente informado sobre su estado de salud. Tras marcar el primer gol frente a Argelia, Messi rompió en llanto y luego explicó en zona mixta que se trataba de “una cuestión ajena a lo deportivo”.
Días después, la familia difundió un comunicado en el que señaló que Jorge “evolucionaba favorablemente dentro de su cuadro”.

Una figura central en la carrera de Lionel
Jorge Messi ha sido una presencia determinante en la vida personal y profesional de Lionel. Junto a su esposa, Celia Cuccittini, acompañó desde el comienzo el crecimiento de aquel chico que empezaba a destacarse en las canchas de Rosario.
Con el paso de los años fue padre, representante, administrador, consejero y uno de los principales encargados de resolver las cuestiones que rodeaban la carrera del futbolista.
Mientras Lionel acumulaba títulos, goles, contratos y ocho Balones de Oro, Jorge se ocupaba de negociaciones, acuerdos comerciales y decisiones familiares. Siempre mantuvo un perfil bajo y concedió pocas entrevistas.
Su historia comenzó lejos de las grandes oficinas del fútbol europeo. Trabajaba en la empresa metalúrgica Acindar y vivía junto a Celia y sus cuatro hijos, Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol, en el barrio La Bajada, en la zona sur de Rosario.
Había nacido el 20 de enero de 1958, en una familia de raíces italianas. Hincha de Newell’s y apasionado por el fútbol, acompañó desde muy temprano los primeros pasos de Lionel.
En Grandoli solía observar sus partidos detrás de uno de los arcos. Incluso cuando su hijo se destacaba con varios goles, Jorge mantenía una mirada exigente y encontraba algún aspecto para corregir.

El tratamiento que cambió el rumbo
Uno de los momentos decisivos llegó cuando a Lionel le diagnosticaron una deficiencia de la hormona de crecimiento.
El tratamiento requería inyecciones diarias y representaba un gasto importante para la familia. Jorge comenzó entonces a buscar alternativas, hablando con médicos, dirigentes, clubes y obras sociales.
Intentó conseguir respaldo en Newell’s y también llevó a Lionel a River, mientras buscaba una institución capaz de acompañar su desarrollo deportivo y cubrir el tratamiento.
El punto de quiebre apareció con Barcelona.
Jorge viajó a España junto a Lionel cuando tenía apenas 13 años. Celia permaneció en Rosario con sus otros tres hijos mientras padre e hijo comenzaban una etapa completamente nueva.
Se instalaron en un departamento de Les Corts y se comunicaban con el resto de la familia mediante tarjetas telefónicas.
En Barcelona, Jorge asumió diferentes funciones. Fue acompañante, representante, gestor y sostén de su hijo. Firmó los primeros documentos, comenzó a administrar los ingresos y se involucró de lleno en las negociaciones que empezarían a rodear la carrera del joven futbolista.
El acuerdo de la servilleta abrió el camino. Luego llegaron La Masía, el debut en Primera, los goles, los títulos, las renovaciones y los Balones de Oro.
A medida que Lionel crecía dentro de la cancha, Jorge ha ido armando la estructura que sostenía su carrera fuera de ella.
Participaba en negociaciones con clubes, patrocinadores, abogados y asesores financieros, además de intervenir en decisiones empresariales y familiares.
Con los años, aquella estructura también se expandió hacia diferentes inversiones vinculadas con hotelería, desarrollos inmobiliarios, gastronomía, entretenimiento y proyectos turísticos.
La llegada de Lionel al Inter Miami en 2023 también contó con una participación importante de Jorge en las conversaciones y definiciones previas.
La Selección no pudo levantar otra Copa del Mundo, pero volvió a dejar una imagen que trasciende cualquier resultado. Jugó con el corazón, resistió hasta el último segundo y recordó por qué este equipo se ha ganado un lugar eterno en la historia.


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