
El presidente Javier Milei decidió vetar por completo la Ley de Emergencia Pediátrica, aprobada en el Senado el pasado 22 de agosto. El Gobierno argumentó que la medida generaba un gasto “excesivo” y que su prioridad es sostener el equilibrio fiscal.
La iniciativa, que tenía vigencia por un año, establecía la asignación inmediata de fondos para insumos, medicamentos, vacunas, equipamiento, mantenimiento edilicio y personal esencial en la red pediátrica de todo el país.
El veto se conoció apenas horas después del rechazo oficial a la Ley de Financiamiento Universitario, y en medio de tensiones con los gobernadores por la discusión de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Los fundamentos del veto
El decreto firmado por Milei y todo su gabinete remarca varios puntos:
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Impacto fiscal directo: El Gobierno calculó un costo de $115.030 millones por la recomposición salarial prevista en la ley.
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Desfinanciación de programas: Se señaló que la reasignación de partidas implicaría quitar recursos a planes sanitarios ya vigentes.
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Comparaciones de impacto: El monto representaría “un tercio del calendario total de vacunas” y “tres veces el crédito destinado a políticas de cobertura en VIH, lepra, tuberculosis, ITS y hepatitis virales”.
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Críticas a la redacción: Según el decreto, el proyecto “carece de financiamiento genuino”, “profundiza distorsiones salariales” y “pone en jaque la estabilidad presupuestaria de la Nación y las provincias”.
“El Congreso pretende impulsar una medida que, bajo la apariencia de defender una causa noble, genera un aumento desmedido e irresponsable del gasto público”, concluye el texto oficial.
Clima político
El rechazo a las dos leyes llega tras la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, donde Fuerza Patria sacó 13 puntos de ventaja. Con ese escenario, la Casa Rosada intenta reordenar su estrategia, mientras los gobernadores nucleados en Provincias Unidas reclaman negociación y señales de apertura.
La incógnita sigue puesta en la ley de ATN, que recién se definirá este viernes. En paralelo, Milei ratificó en X: “No nos moveremos ni un milímetro del programa económico: equilibrio fiscal, mercado monetario ajustado y, en lo cambiario, se mantienen las bandas pactadas con el FMI. Además, seguiremos desregulando”.
