
Cinco años después, un jurado popular decidió absolver a los dos funcionarios acusados de haber impedido que Pablo Musse pudiera despedirse de su hija Solange, fallecida en 2020 en Córdoba mientras atravesaba un cáncer de mama en etapa terminal.
Los acusados eran José Fernando Andrada, exdirector del hospital de Huinca Renancó y referente del COE local, y Analía Morales, trabajadora social del hospital de Río Cuarto. Ambos estaban imputados por “abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público”, pero llegaron en libertad al juicio y quedaron absueltos.
Solange murió el 21 de agosto de 2020, a los 35 años.
Al salir de la audiencia, su papá expresó:
“Siento bronca y odio, lo mismo que sentí cuando no me dejaron ver a mi hija. Seguimos sin justicia. En la Argentina nunca la hubo, menos ahora”.
Pablo Musse dijo que “no esperaba este fallo” y adelantó que apelarán. También pidió seguir adelante con el reclamo:
“Brillemos con mucha fuerza, por Solange. No vamos a bajar los brazos”.
Un caso que marcó a todo el país
En agosto de 2020, en plena cuarentena estricta, Musse viajó desde Plottier (Neuquén) hasta Córdoba para acompañar a su hija en sus últimos días. Aunque tenía permisos de circulación, fue detenido en un control sanitario en Huinca Renancó y obligado a regresar escoltado por patrulleros, sin siquiera poder descansar o comer.
El protocolo exigía un PCR negativo, pero a Musse se le realizaron test rápidos que dieron falsos positivos. Aun así, no le permitieron ingresar a la provincia.
Solange murió cinco días después, sin poder abrazar a su papá. Su carta, escrita poco antes de fallecer, donde afirmaba que “hasta el último día tengo mis derechos”, se viralizó y desató una fuerte indignación en todo el país.