Tras su paso por México, donde estuvo grabando con Darío Barassi, Wanda Nara regresó al país y fue recibida por la prensa en Ezeiza. En diálogo con LAM y El ejército de la mañana (Bondi Live), habló de todo: su relación con L-Gante, Mauro Icardi, la restitución internacional de sus hijas y más.
Consultada por el inesperado gesto de L-Gante, quien dejó de seguirla en redes mientras ella estaba fuera del país, Wanda fue directa: «Menos mal que estoy muy bien de autoestima, porque bajo del avión y dan ganas de pegarte un tiro. Yo lo quiero un montón, le deseo lo mejor, nunca me van a escuchar hablar mal de él».

Aunque el cantante había minimizado su vínculo con Wanda diciendo que fue «algo para divertirse», ella decidió no entrar en conflicto: «Estuvimos de vacaciones juntos en Europa. Me fui diciendo que era mi amigo, vuelvo diciendo que es mi amigo. Elijo quedarme con el último mensaje».
Sobre los rumores de haber sido «la tercera en discordia» entre Elián y Tamara Báez, fue categórica: «Cuando lo conocí, él estaba con otra chica, no me metí en ninguna relación».
En cuanto a la separación de Evangelina Anderson y Martín Demichelis, Wanda evitó polemizar, aunque comentó: «Su hija está en casa, es amiga de mis hijas. Ella eligió manejarlo en la
intimidad y la acompaño».

También respondió a las críticas sobre su rol como madre y la deuda con la obra social: «Cuando el chequeo de mis hijos rebotó, fui y pagué. Ya está. Cuando uno tiene los recursos, se soluciona rápido».
La empresaria explicó que muchas pertenencias de sus hijos siguen en Turquía, pero ya se hizo cargo de reponer todo: «Mis hijos crecieron y los talles cambiaron. Me gustaría tener la copa del Bailando, pero bueno. Mi psicólogo me dice: ‘No tendrás la copa, pero ganaste como argentina'».
El conflicto por la restitución internacional de sus hijas sigue vigente. «No tengo miedo. Mis hijos están adaptados. Van al colegio en Argentina hace dos años. No pueden salir del país porque se pidió la restitución. Ofrecí más de 20 destinos cercanos para que puedan verse, pero no fue posible», contó.
«Mis hijas van a ir cuando también él me permita que lo hagan. Si no existiera esa restitución, ya estarían allá. Pero no pueden ingresar a Turquía y ofrecí lugares a 20 minutos, y tampoco aceptó», cerró Wanda, en una entrevista donde dejó claro que, pese a los conflictos, tiene todo bajo control.